El que no tiene peros. Es el hombre que tu madre quiere para ti. Es estable emocionalmente, psicológicamente, económicamente. Pero el corazón simplemente no te late. No querrás besarlo, y esa es razón suficiente para desestimarlo. Te das de cabezazos contra la pared preguntándote: ¿Por qué no me gusta, si es perfecto?. Este hombre querrá conquistarte por las buenas, o por las buenas. Así es el corazón: tiene razones que la razón no entiende (en cuestiones de química, mejor preguntale a un Nobel).
Cómo tratarlo: envuélvelo en papel de regalo y dáselo a tu mejor amiga.
Qué tiene de bueno: ¿él?, todo.
La Oveja Rosa
No hay comentarios:
Publicar un comentario